Divinity: Original Sin
Otro domingo de RPGs
Nunca que continuó la idea de domingo de RPGs debido a que siempre iniciaba un juego distinto (que eventualmente terminaba), además de que Shin Megami Tensei V quedó pendiente ya que recientemente se anunció la versión Vengeance, y sinceramente no tiene caso continuar con un juego que comenzaba a sentir bastante incompleto: Solamente me había encontrado con un dungeon, nada tan memorable como Nocturne.
Pero a pesar de todo eso decidí darle oportunidad a otros RPGs mientras se me pasaban los malos ratos con SMT V.
Con todo el hype de Baldur’s Gate 3 fue que decidí empezar Divinity: Original Sin, sé que no tiene nada que ver con la saga, pero BG3 fue desarrollado por Larian Studios, y ya había tenido experiencia con el primer Baldur’s Gate, pero nunca con un juego de Larian.
Divinity es un juego que requiere de bastante paciencia. En un principio te enseñan lo básico del sistema de combate, pero rápidamente descubres que la mayor parte del tiempo será dedicada a tener conversaciones con NPCs, a resolver puzzles y a mucha exploración. Para mí, un juego casi perfecto.
Un juego muy cruel en muchas ocasiones, de verdad haciendo honor a la dificultad de muchos RPGs clásicos. Para quienes desconocen del estilo tradicional de los CRPGs, el enfoque de las batallas es táctico. Es un sistema por turnos donde cada personaje tiene total libertad de moverse a donde sea o utilizar y/o atacar lo que sea, siempre y cuando haya puntos de acción disponibles.
Divinity te ofrece la opción de resolver muchas peleas con ayuda del ambiente o con ayuda de lo que sea que tengas alrededor. Puedes tomar ventaja de cuando los enemigos están en agua para utilizar un hechizo eléctrico y afectar a todos. Puedes lanzar barriles con aceite, quemar todo y luego utilizar un hechizo de lluvia para secar a todo mundo. Así de interesante es el sistema de combate, permite tantas soluciones que te obliga a considerar cada pequeña posibilidad.
Es un juego con personajes tan interesantes que de verdad te sientes motivado a apoyar a todos, y el desenlace de muchas misiones secundarias merece el esfuerzo por completo. Hay tantas opciones para responder en los diálogos que hasta puedes evitar el conflicto a través de una conversación, y no logro recordar algún diálogo sin actuación de voz. Es increíble la atención a cada detalle y a lo vivos que se sienten todos los NPCs.
Tantos escenarios tan memorables, tantos encuentros tan buenos y claro, Divinity tiene muchísimos detalles tan negativos que a veces no se puede disfrutar por completo porque muchos enemigos sí son muy injustos y porque unos cuantos puzzles no se explican lo suficiente.
Pero considerando lo negativo del juego aun así es increíble. Una muy buena introducción a este género para quienes no le han dado una oportunidad a RPGs de estilo clásico para computadora. Lo recomiendo totalmente y no puedo esperar a intentar la secuela, que he leído es mucho mejor.
Las imágenes fueron tomadas de internet.




