Fórmula 1 no es el pináculo del automovilismo
Existiendo tanta variedad de categorías de automovilismo y el mayor exponente es la peor introducción al deporte.
Llevo 11 años siguiendo al deporte de motor.
Todo comenzó con una curiosidad hacia Ayrton Senna que eventualmente se convirtió en una pasión de tiempo completo.
Mientras más leía sobre Fórmula 1, más encontraba razones para seguir las carreras. Absolutamente todo me gustaba, desde la parte de ingeniería con el diseño del carro, hasta la parte técnica de la conducción cuando sucedían rebases y movimientos arriesgados.
Todo me parecía increíble. La historia de tantos pilotos y sus conflictos personales, tantas marcas que innovaron con tanta tecnología que actualmente utilizamos en nuestro día a día al manejar a cualquier lugar.
Y lo mejor de todo es que empecé en el momento perfecto, en plena pelea entre Lewis Hamilton y Nico Rosberg. F1 me ofreció tanta emoción, tanto material de lectura y tantos documentales que simplemente me enamoré de todo.
Con el paso de los años, esa emoción fue disminuyendo. En lo personal, las carreras me resultaban cada vez más aburridas. Sentía que no existía la misma variedad que estaba presente en los años en que Lewis dominaba. Los años de Max me han resultado muy tediosos de seguir, la única manera en que estoy al tanto es leyendo noticias en X. Ya no me despierta la misma curiosidad de antes.
Pero, al notar que F1 no ofrecía lo mismo de antes, decidí adentrarme mucho más en otras categorías de automovilismo como: IndyCar, NASCAR, IMSA, WEC, WRC, etc.
Lo sorprendente de todo es que todas las otras categorías se han mantenido constantemente emocionantes a lo largo de los años, y con muchísima más variedad que las carreras de F1.
Aquí es donde nace mi problema al nombrar a Fórmula 1 como “El Pináculo del Automovilismo”.
¿Realmente F1 es la mejor categoría de automovilismo?
Recuerdo la primera vez que me encontré con este video, cuando apenas comenzaba a explorar sobre el automovilismo. Fue una de las razones por las cuales decidí explorar otras categorías mientras aprendía de F1.
Es difícil balancear tantas series al mismo tiempo y usualmente las carreras toman su tiempo. Pero a lo largo de varios años pude balancear mi atención entre los muchos eventos que suceden, como las carreras de 24 horas, el Indy 500, Daytona 500, Bathurst 500, y de todo un poco.
La realidad es que todas las categorías ofrecían una calidad inmensa de competencia. Ocasionalmente, en F1, se podía apreciar una buena pelea entre Lewis y Nico o entre Lewis y Vettel, pero las otras categorías ofrecían momentos así de intensos con mayor frecuencia. Cada vez cuestionaba más por qué F1 lograba atraer a una audiencia tan grande cuando lo mejor se podía encontrar en tantas otras partes.
Y claro que F1 tiene a los mejores pilotos del mundo, en la actualidad Max Verstappen tiene la capacidad de dominar en donde sea. Es un talento generacional.
Pero en ese nivel tan alto donde hay tantas marcas tan grandes involucradas no nos permite ver una parrilla con más pilotos del nivel de Max.
Hay mucho favoritismo y dinero de por medio que definen quiénes participan en cada temporada.
Sabemos muy bien que los pilotos pueden pagarse su asiento en todas las categorías de automovilismo, eso ha existido desde los inicios del deporte y seguirá existiendo hasta el fin de los tiempos. Pero una característica muy interesante de otras series es que son mucho más accesibles para permitir que personas con dinero puedan correr, y lo balancean permitiendo también que la gente con talento pueda participar.
Dentro de un mismo equipo pueden correr pilotos amateur y profesionales. Un balance tan bueno que permite una competencia muy justa y muy emocionante, considerando también que los carros pasan por un extenso proceso para asegurar que estén a la par.
¿Es F1 solo para la élite?
F1 ha logrado crear una fama inmensa y por lo tanto también ha atraído el interés de muchísimos empresarios muy importantes y de celebridades internacionales. Al final, cada carrera, se convierte en un evento de networking.
La esencia de la F1 queda bajo una capa muy gruesa de glamour. Está muy presente esta idea de que el deporte es para gente de clase alta, se vende la idea de que es algo muy exclusivo (e involucrarse lo es), pero al final todos podemos apreciar al deporte de la misma manera.
En todos los niveles es costoso involucrarse en F1. El dinero que se necesita para administrar un equipo es inmenso, se requiere de perfiles muy especializados, se requiere de una logística de alto nivel para mover tantas partes alrededor del mundo y cumplir con un calendario muy ocupado.
Comprendo cómo puede ser tan costoso participar y el ser un espectador. Pero todo esto provoca que F1 se vea como algo lejano e inalcanzable, cuando el deporte de motor ofrece posibilidades de involucrarse de tantas maneras y pienso que otras categorías lo hacen ver más sencillo.
Recientemente estuve en el evento de despedida de Irwindale Speedway.
Casi 12 horas de carreras continuas y todo a un precio de $1,000 MXN, la cultura del automovilismo local no tiene comparación.
Estando en la pista, pude notar el cariño que la gente le tiene al automovilismo y a los pilotos. Todo el mundo se conoce y prácticamente todos participan.
Esta idea de que el automovilismo es inalcanzable o para la clase alta, desaparece cuando visitas una pista local y te das cuenta de lo accesible que puede ser cuando una comunidad se une.
¿Existe otra categoría con carros más rápidos?
Yo sé que es difícil ignorar a F1 cuando tienen marcas tan importantes y los carros más rápidos de todo el mundo.
Es verdad que ninguna otra categoría logra los mismos tiempos que esos carros, tienen paquetes aerodinámicos muy complejos, motores híbridos costoso, combustible especializado. Todo está ahí para permitir una competencia con lo más rápido que existe en este planeta.
Pero ¿realmente lo más rápido es lo más emocionante?
La respuesta corta es: No.
Aquí sucede un fenómeno muy interesante. El hecho de que los carros de F1 sean tan dependientes de la aerodinámica provoca que la competencia sea mucho más complicada. Perseguirse no resulta tan fácil ya que los alerones causan mucha turbulencia en el viento y la idea de rebasar en curvas o en partes peligrosas no es tan sencilla porque el riesgo es muy grande.
Al crear a los vehículos más rápidos del planeta se requiere de un balance (que F1 trabaja constantemente) para permitir carreras justas. Es un constante esfuerzo por balancear cada nueva implementación de algún equipo y para garantizar que los carros no generen tanto aire sucio para permitir una competencia más entretenida.
Y mientras tanto, las categorías que no disfrutan de los mismos lujos aerodinámicos siguen ofreciendo espectáculos increíbles. Donde en todo momento van pegados y chocando puerta con puerta.
Escapando de la monotonía de F1.
Sé muy bien que seguir una categoría de automovilismo donde se corren Mazda no suena como lo más interesante del mundo. Pero tan solo dedica un rato a observar la calidad de la competencia y el número de rebases en tan solo 15 minutos.
Ahora haremos una comparación. Aquí te describo cómo es seguir a F1:
Una mañana despiertas listo para ver la carrera del día, algún Gran Premio en Europa. Sabes muy bien cuál será el resultado y sabes que es muy probable que no suceda algo interesante, pero decides ver la carrera con la esperanza de que algo emocionante suceda.
Lo sé porque he estado ahí, lo he vivido. Y lo que puedo decir es que no tienes que pasar por eso.
Fuera de F1 existe una variedad inmensa que ofrece calidad de competencia en todo momento.
No tienes que ver carreras oficiales de Mazda o algún evento de Honda. Pero considera que las grandes marcas participan con carros más lujosos y que ofrecen una calidad muy superior a la de F1.




